Kinesiología, una profesión mal concebida

 

Para comprender esto hay que pensar a quien llamaría usted en caso de: incendio (bombero), fuga de gas (gasfiter), asalto (policía), diseño de espacios (arquitecto), problemas legales (abogado), animal enfermo (veterinario), dinero (banquero), problemas con el auto (mecánico) y problemas de salud (médico). Y es en este punto donde comienzan nuestros problemas, ¿cuándo llamamos al kinesiólogo? ¿cuándo se ha visto avisos en el diario buscando kinesiólogos expertos en un área?, no nos llaman para opinar de masajes ni menos de ejercicio, donde quedó entonces Kinesiología = estudio del movimiento.

 

¿Por qué muchos quieren ser médicos? o parecerse al menos, pero a pocos les importa si somos importantes para la población y en que aportaremos para merecer ser un profesional consultado, querido, respetado, necesitado y con identidad propia. Lo que queda claro hasta ahora es que a nuestra profesión los pacientes acceden por el médico y es él quien determina en la mente del paciente su necesidad de salud, no el kinesiólogo que cree que cambiando la ley y no el enfoque cambiará la situación actual, más aún cuando los médicos hoy en día se dieron cuenta que en el ejercicio para la salud está la clave y los kinesiólogos insisten en orientar la profesión hacia terapias de dudoso corte científico y con nulo o escaso impacto en las enfermedades crónicas.

 

A modo de reflexión tenemos una linda profesión, con una muy buena marca pero con falta de coherencia donde la mayoría de las cosas se abordan en lo teórico (con escaso fundamento científico), no en lo práctico... y cuando se hace en lo práctico no se valora, no se mide, no se pone interés y lo peor de todo es que los pacientes se están dando cuenta, lo que ahonda aún más el problema, por otro lado, en la teoría se sigue constantemente en busca de la evidencia...

 

¡Como si esta no existiera por todos lados!

 

Entonces o alguien se equivocó o nos equivocamos todos o nos seguiremos equivocando en el futuro, a menos que cambiemos el enfoque hacia lo que ha demostrado tener evidencia irrefutable y que todos los profesionales están de acuerdo, que es el Ejercicio como fármaco, de eso ya los médicos se dieron cuenta hace tiempo y están tomando iniciativas para abordar este nuevo campo como "Exercise is Medicine" formada el año 2007 entre la American Medical Association y la American College of Sports Medicine, institución creada para que los médicos aprendan a prescribir ejercicio a sus pacientes, situación que de lograrlo sería la estocada final para una profesión como la nuestra. No olviden colegas que respecto a como abordar el ejercicio adecuadamente, llevamos 20 años de ventaja, que de lograr una adhesión adecuada, por lo menos de las nuevas generaciones de kinesiologos, será el nuevo campo que siempre se debió tener

lo apliquemos con ciencia y hagamos “carne” de él, llega el momento de tomar decisiones difíciles, cambiar de raíz, esperando no sea demasiado tarde, hacia una profesión enfocada en el ejercicio con fines de salud, como majaderamente habla la ONU, OMS, American College of Sports Medicine, British Medical Journal, WCPT, etc apostando a que la población valorará nuestro rol en las enfermedades crónicas o nos expondremos a un estrepitoso fracaso.

 

En resumen se debió reenfocar la profesión en el ejercicio para la salud, con una mirada farmacológica para diferenciarse de los profesores de educación física que ven personas sanas, los médicos personas enfermas y los kinesiólogos enfocarse en el tratamiento, prevención y promoción de la salud en enfermos crónicos.